martes, 9 de mayo de 2017

La filosofía política (1ª parte)




INTRODUCCIÓN
La filosofía política es una rama de la filosofía que estudia cuestiones fundamentales acerca del gobierno, la política, la libertad, la igualdad, la justicia, la propiedad, los derechos y la aplicación de un código legal por la autoridad; qué hace a un gobierno legítimo, qué derechos y libertades debe proteger y por qué, qué forma debe adoptar y por qué, qué obligaciones tienen los ciudadanos para con un gobierno legítimo (si acaso alguna), y cuándo pueden derrocarlo legítimamente (si alguna vez).
Los fundamentos de la filosofía política han variado a través de la historia. Para los griegos la ciudad era el centro y fin de toda actividad política. En el Medioevo toda actividad política se centraba en las relaciones que debe mantener el ser humano con el orden dado por Dios. A partir del Renacimiento la política adopta un enfoque básicamente antropocéntrico. En el mundo moderno y contemporáneo surgen y conviven muchos modelos, que van desde los totalitarismos hasta los sistemas democráticos participativos (entre los cuales existen muchas variantes).
ANTIGUA GRECIA
La filosofía política occidental se origina en la filosofía de la antigua Grecia, remontándose al menos hacia Platón. La antigua Grecia estaba dominada por las ciudades-estado, que experimentaban con diversas formas de organización política, agrupadas por Platón en cuatro categorías: timocracia, tiranía, democracia y oligarquía. Una de las primeras y extremadamente importantes obras clásicas de la filosofía política es la República de Platón, a la que le sigue la Política de Aristóteles.













CRISTIANDAD MEDIEVAL
San Agustín
La filosofía cristiana temprana de Agustín de Hipona fue fuertemente influenciada por Platón. Un cambio clave provocado por el pensamiento cristiano fue la moderación del estoicismo y la teoría de la justicia del mundo romano, así como el énfasis en el papel del Estado en la aplicación de la misericordia como ejemplo moral. Agustín también predicó que uno no era un miembro de su ciudad, sino que era tanto ciudadano de la Ciudad de Dios (Civitas Dei) como de la Ciudad del Hombre (Civitas Terrena). La Ciudad de Dios de Agustín es una obra influyente de este período que atacó la tesis, sostenida por muchos cristianos romanos, de que la visión cristiana podría realizarse en la Tierra.


Santo Tomás de Aquino
Tomás de Aquino se ocupó meticulosamente de las variedades del derecho. Según Tomás de Aquino, hay cuatro tipos de ley:
  • La ley eterna ("el gobierno divino de todo")
  • La ley positiva divina (habiendo sido "posicionada" por Dios, externa a la naturaleza humana)
  • La ley natural (la forma correcta de vivir que se puede descubrir por la razón natural, lo que no puede ser desconocido, lo interno a la naturaleza humana)
  • La ley humana (lo que comúnmente llamamos "ley" -incluyendo el derecho consuetudinario y la “Communitas Perfecta”).

RENACIMIENTO
Durante el Renacimiento, la filosofía política secular empezó a emerger después de cerca de un siglo de pensamiento político teológico en Europa. Mientras que la Edad Media sí vio la política secular en la práctica bajo el gobierno del Sacro Imperio Romano Germánico, el campo académico era completamente escolástico, y por lo tanto, de naturaleza cristiana.
Maquiavelo
Una de las obras más influyentes durante este floreciente período fue El príncipe de Nicolás Maquiavelo, escrito entre 1511 y 1512 y publicado en 1532, después de la muerte de su autor. Este nfluyó mucho en el pensamiento político moderno en occidente. Una minoría (incluyendo a Jean-Jacques Rousseau) interpretaba El príncipe como una sátira destinada como regalo a los Médici después de su recuperación de Florencia atendiendo a la posterior expulsión de Maquiavelo de Florencia. Pero aunque la obra fue escrita para la familia Médici, quizás con el fin de influir para que lo redimieran del exilio, Maquiavelo apoyó a la República de Florencia en lugar de la oligarquía de los Médici. En cualquier caso, Maquiavelo presenta una visión pragmática y un tanto consecuencialista de la política, según la cual el bien y el mal son simples medios utilizados para lograr un fin, es decir, el Estado seguro y poderoso.Aunque Maquiavelo no creía en el derecho divino de los reyes, creía que el egoísmo era inherente en el individuo. Fue esta creencia la que necesariamente le llevó a adoptar la idea de un fuerte poder central como el único medio para impedir la desintegración del orden social.



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